Caminando juntos

„Partnerschaft“ entre dos comunidades (norte - sur) es ecumenismo en su forma original. La ruptura real entre cristianos consiste en el hecho de que unos cristianos viven a costa de otros cristianos, y más: el sistema económico universal tiene sus raíces en el occidente cristiano y es mantenido (también) por cristianos. La ruptura entre la comunidad humana y de los hombres con Dios es un escándalo, es el pecado original y mortal porque mata de verdad. Un movimiento ecuménico en el sentido original es lo que constituye la Iglesia de Jesús: la comunidad del pueblo de Dios, que escucha la llamada de Dios, que se pone en marcha de la esclavitud de los ídoles (becerro de oro) hacia la tierra prometida, que denuncia las injusticias y proclama la justicia, que comparte el pan de cada día y que celebra la presencia de Dios entre ellos. Comunidades en “Partnerschaft” pueden y deben ser los pioneros, ellos son los gérmenes de una Iglesia renovada y en marcha".

 

Caminando juntos - una vision de Iglesia católica

Dos universidades de Alemania (Würzburg y Tübingen - facultades de teología), en colaboración con 15 parroquias y con el Instituto Bartolomé de Las Casas, Lima, están presentando los resultados de un estudio sobre “Partnerschaft” (fraternidad, alianza etc.) entre parroquias del norte y del sur.  [1]  Por muchos motivos, la diócesis de Cajamarca sirve como un ejemplo concreto: por la misma historia de Cajamarca, por ser una de las regiones más pobres (con más campesinos), por su obispo (1962 - 1992) José Dammert Bellido y por una presencia masiva de colaborades del “norte” desde 1962. Los campesinos y todas la personas excluidas de la diócesis de Cajamarca descubrieron desde 1962 que tienen una dignidad “divina” y derechos fundamentales como hijos de Dios. Los marginados de siempre se sentían por primera vez escuchados y respetados, se sentían ser promotores de su propio destino. „Descubrimos que también somos gente“. El primer catequista-campesino del mundo (con la autorización papal de bautizar y anunciar el Reino de Diós), lo expresa así: „Monseñor Dammert me ha enseñado que soy persona, cristiano y peruano“. O con las palabras de Arguedas: „me ha enseñado que más quiun animal vale un cristiano“. Pero la situación en Cajamarca (y en muchas regiones más) ha cambiado.....

Según los testimonios de grupos comprometidos, sea en el campo, sea en los barrios pobres de las ciudades „la Iglesia de las autoridades“ busca sólo sus intereses y comodidades y „ya no quieren saber nada de nosotros. Se olvidan de nosotros, y, lo más triste, se olvidan así de nuestro Señor, que vive con los pobres. Sin embargo, nosotros somos Iglesia de Jesucristo, compartiendo el pan y la palabra de Diós; nos reunimos y celebramos la presencia del Señor, sus sufrimientos, su muerte y su resurrección en medio de nosotros...“   

El estudio tiene como objeto: recuperar y salvar la “memoria subversiva” de un pueblo oprimido y explotado, dar testimonio de su fe en el Dios de la vida; analizar el trabajo pastoral-social entre 1962 y 1992, el presente y el futuro bajo los criterios del Vaticano II y de experiencias vividas; analizar las relaciones a nivel personal y material entre Cajamarca y Alemania; buscar un fundamento teológico de una Iglesia católica (universal, partiendo de las víctimas de la conquista y de un mercado totalitario). Se trata de un proyecto-piloto, se estudió y analizó todos los archivos de Monseñor Dammert, se entrevistó a todos los grupos comprometidos en Cajamarca y los grupos vinculados en Alemania, a la mayoría de los colaboradores (también de Bélgica, Francia, España, Inglaterra, EEUU) desde 1962, los discursos, planos pastorales etc. y la práctica de Monseñor Simón Piorno.

En el mes de enero del año 1993, pocos días después de la salida de Monseñor Dammert, el nuevo obispo mandó una carta a todas las parroquias y grupos en Alemania con alguna relación con Cajamarca, solicitando que a partir de ahora, todos los grupos tienen que mandar la plata (las donaciones) exclusivamente a su cuenta corriente en Alemania. Los grupos de la “Partnerschaft” se asustaron y no “obedecieron”, y así empezó la vaina..... Las parroquias alemanas querían y quieren mantener el contacto con los pobres, quieren seguir con ellos (y al revés) el camino que Jesús les abrió y enseñó, mantiéndose fiel a los necesitado y al evangelio.

Como punto de partida se planteaba una pregunta fundamental: ¿quíen y qué es la Iglesia y la parroquia? A quíen “pertenece”? Y detrás de eso: el Vaticano II, los documentos de Medellín, Puebla etc. y  la opción por los pobres ya no “valen”? Y en concreto: ¿quienes son los responsables de una “Partnerschaft” (quiere decir: quién recibe y administra la plata), quién se comunica con quién y con qué motivos e intereses? A parte de eso - y se podría plantear muchas preguntas más - hay que tomar en cuenta lo siguiente (entre otros puntos):

  • Cualquier “Partnerschaft” entre parroquias se realiza necesariamente dentro del marco de una estructura determinada, que es la Iglesia y a la vez vive de personas concretas; por eso existe una tirantez de relaciones mutuas: entre institución y persona.           
  • "Partnerschaft” se realiza entre dos Iglesias locales que viven en realidades y contextos históricos y sociales muy diferentes. De allí surgen intereses y opciones diferentes. Si no sería posible entrar en un diálogo de “cara a cara”, compartir el pan (su fe, sus esperanzas, sus lágrimas, el pan de cada día) y caminar juntos, tampoco sería posible una Iglesia católica (universal), donde Jesús invita a todos a su mesa.            
  • La cuestión se pone más caliente, si se toma en cuenta, que (p. ej.) los campesinos representan “los pastores de Belén”. Jesús invitó - con preferencia - a los excluidos, a los que según los criterios de los poderosos “no existen”. Los cristianos de los paises ricos representan en su mayoría la civilización occidental - desde la conquista hasta el sistema actual que chupa la sangre de los pueblos violentamente empobrecidos.            
  • Para poder establecer un diálogo - de igual a igual - es necesario, que el rico tenga la capacidad de renonocer al pobre como tal. Eso significa reconocer las causas de la miseria y luchar con los pobres contra la injusticia, la desigualdad y la discriminación. Eso requiere una conversión personal (y de una espiritualidad muy profunda) y reconocer en el explotado el rostro de Cristo.            
  • Entre las parroquias del norte y del sur existe una diferencia más: en Alemania p.ej. los protagonistas de la “Partnerschaft” son - casi siempre - los laicos, en el Perù es al revés. Se podría decir, que en Alemania es un movimientos de laicos. Los grupos administran la plata, se organizan democráticamente y trabajan con transparencia. Lo mismo no se puede decir siempre de las parroquias peruanas. [2]    
  • En la “investigación” de la realidad eclesial en Cajamarca y de sus relaciones con los paises ricos, llegaron “muchas cosas” a la luz del día. Se podría pensar que eso se refiere exclusivamente a Cajamarca y que sería un caso único, mientras en el resto del país todo anda bien. Pero que pasaría, si se investigaría tan profundamente la realidad en otras diócesis? Hasta el momento, en ninguna parte había una investigación tan amplia y profunda como en Cajamarca.           

En una “com-unión” entre dos comunidades cristianas, Jesús mismo, el Cristo está caminando con ellas. El símbolo para esa comunidad caminante es compartir el pan. Los discípulos de Emaús reconocen a su compañero desconocido en el camino como Cristo resucitado, cuando comparta el pan con ellos. Caminar juntos, compartir todo lo que necesita el hombre para poder vivir en dignidad y la experiencia de una presencia pascual de Dios son el fundamento de la fe cristiana y de “ser Iglesia” (la comunidad universal de los discípulos de Jesús). El pueblo de Dios se concretiza y se realiza por una parte en una comunidad (parroquia) local y por otra parte (desde el punto de vista de un país rico) en una relación vivida con una comunidad en aquella parte del mundo, en la cuál la mayoría de los “hijos de Dios” son excluidos y dónde se les impide violentamente que tengan “la vida en plenitud”.

Parroquias del “norte” se ven implicadas - existencialmente - en ese contexto de dependencia y violencia. Sin embargo, en el contexto de una “Partnerschaft” vivida se les ofrece una salida de su callejón sin salida, rompiendo así el círculo vicioso de un empobreciemiento creciente por un lado y de un enriquecimiento creciente de unos pocos a costa de la mayoría por el otro lado. Compartiendo el pan con los “indios” (y africanos etc.) de este mundo, comunidades del “norte” pueden volver al camino del pueblo de Dios y reconocer y encontrar en los pobres a Jesucristo, su (único) Señor. Por eso, la “Partnerschaft” no funciona, si no hay una conversión de los ricos.

Una “Partnerschaft” así entendida y concreta es el símbolo visible, que la ruptura entre los hombres (en el mundo y dentro de la Iglesia) es superable.  [3]  Aceptar la invitación (Jesús invita hoy por medio de los pobres) a la cena y compartir el pan de la vida - de hecho y de facto - es constitutivo para el pueblo de Diós; es el símbolo de una Iglesia universal que normalmente figura solamente como algo abstracto. En una “Partnerschaft” se puede vivir, experimentar y realizar lo que es Iglesia católica. Tal com-unión (“Partnerschaft”) es el sacramento de una Iglesia verdaderamente católica, es el sacramento del pueblo de Dios en su camino.

Los fieles y comunidades en los paises del “norte” son mayormente miembros de la clase media, no conocen hambre y miseria y se identifican con la sociedad (también con los valores) en que viven. De ahí se deduce - de facto - su opción: tienen un interés fundamental (existencial) en un buen funcionamiento del sistema que les ofrece una seguridad y tantas comodidades más. Una opción por los pobres (que es la opción de Jesús y por Jesús y esencial para ser Iglesia según los documentos principales de la Iglesia) significa para las Iglesias locales del “norte”:    

  • Reconocer a los pobres como víctimas de un orden global, escuchar su voz y caminar con ellos. Una conversión (“cambien de actidud, porque el reino está cerca”) es la condición para poder reconocer en el pobre el rostro de Jesús cruzificado.            
  • Cuestionar y analizar el contexto en que se vive: el sistema económico, las causas de la miseria en el mundo y reconocer su implicación personal en eso.            
  • Denunciar a la luz del evangelio a “los dioses de este mundo” como ídolos que llevan a la muerte y anunciar el Diós de la vida en medio de su pueblo. Por lo menos: ser voz de los que no tienen voz.            
  • Dejarse evangelizar por los pobres. Son ellos, los que enseñan lo que significa el mensaje bíblico. No es una vergüenza dejarse enseñar por los pobres el camino de Diós y dejarse guiar. Diós está con ellos (no porque es “buena gente”, sino por estar oprimidos) y estar con los pobres significa para los ricos estar con Diós y sentir su cercanía y presencia.

 A manera de conclusión:

Los más despreciados, los pastores de los Andes y de Belén, son los primeros en escuchar el mensaje de una tierra nueva y de un cielo nuevo. En la noche de una larga historia se abre el cielo y baja a la tierra, la luz entra en los corazones y les enseña el camino, y siguiendo a la estrella llegan a una choza y ahí descubren en un pesebre al salvador - mientras los sabios de Jerusalén y los poderosos de Roma ni saben escuchar el mensaje ni ver la estrella, por creerse la luz ellos mismos. Comunidades del “norte” que viven en Partnerschaft con los “pastores de Belén”, son como los tres magos. Salen de su patria y se ponen en marcha en búsqueda del salvador, guiados por la misma estrella, que les ilumina y les enseña el camino. Primero llegan a Jerusalén, pero ahí no se sabe nada o tienen miedo. Siguen el camino y llegan - como los pastores - a la choza, donde se ha hecho carne y hueso la salvación. Llenos de gracia se arrodillan delante del pesebre y llenos de regalos vuelven a su patria y a si mismo. Por haberse encontrado con “la luz del mundo” encuentran el camino - sin preguntar antes en Jerusalén por el camino.

Dr. Willi Knecht   Agente pastoral en Bambamarca 1977 - 1980;
Teólogo y coordinador del estudio  - Ulm, enero 2000

Información: En el WEB, - www.cajamarca.de - hay unas 1.000 páginas acerca del tema, la mayoría en alemán; pero también con 8 artículos en castellano: de Gustavo Gutiérrez, Miguel Garnett, Luís Mujica y de los campesinos de Bambamarca (p. ej. “Sigamos caminando” de Jesús Flores de la Loma). Para los de habla alemana: hay un resumen en el libro indicado: Die globale Verantwortung” (Echter - Verlag, Hg: Elmar Klinger, Willi Knecht, Ottmar Fuchs).

Notas:
       
[1]  Como primer resumen salió hace poco el libro: “Die globale Verantwortung - Partnerschaft zwischen Pfarreien in Deutschland und Peru“, desgraciadamente no en castellano; una traduccíon sería urgente y se realizará. En lo siguiente se habla de Partnerschaft. Partnerschaft significa ser “parte de”, ser un sólo cuerpo, un solo pueblo de Dios. Por la Partnerschaft de la diócesis de Friburgo ya se conoce un poco ese término alemán.                           

[2]  Existe la tendencia de hablar con palabras bonitas sobre los logros concretos de una “Partnerschaft”, sobre los proyectos etc. y realmente hay ejemplos muy positivos. Sin embargo, aquí se trata de “meditar” sobre los fundamentos espirituales y condiciones eclesiales de la “Partnerschaft”. El equipo alemán de la “Partnerschaft” Friburgo (J. Huber, W. Woitschek, W. Klock) hace un trabajo pastoral ejemplar y con resultados concretos, sea para lograr más transparencia sea para profundizar más el aspecto eclesial y espiritual.

[3]  „Partnerschaft“ entre dos comunidades (norte - sur) es ecumenismo en su forma original. La ruptura real entre cristianos consiste en el hecho de que unos cristianos viven a costa de otros cristianos, y más: el sistema económico universal tiene sus raíces en el occidente cristiano y es mantenido (también) por cristianos. La ruptura entre la comunidad humana y de los hombres con Dios es un escándalo, es el pecado original y mortal porque mata de verdad. Un movimiento ecuménico en el sentido original es lo que constituye la Iglesia de Jesús: la comunidad del pueblo de Dios, que escucha la llamada de Dios, que se pone en marcha de la esclavitud de los ídoles (becerro de oro) hacia la tierra prometida, que denuncia las injusticias y proclama la justicia, que comparte el pan de cada día y que celebra la presencia de Dios entre ellos. Comunidades en “Partnerschaft” pueden y deben ser los pioneros, ellos son los gérmenes de una Iglesia renovada y en marcha.

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